Trajimos un bloque usado con la idea de meterle una sola etapa de nitro y quedó en dos. Nos mostraron en el banco dónde se caía la presión en los primeros 60 metros y ajustamos inyectores antes de tocar la pista. El auto salió repitiendo 9.6 sin sorpresas.
Lo que dicen los que ya pasaron por el taller
Comentarios de pilotos, preparadores y equipos que armaron motor, nitrógeno o frenada con nosotros. Sin promesas de folleto: qué funcionó, qué se rompió primero y qué volverían a hacer igual.
Necesitábamos frenar después del tramo sin perder el control con el eje trasero cargado. Revisaron discos, repartieron el balance y probaron la apertura a distintas velocidades. La primera pasada a fondo nos dejó tranquilos.
El arranque era nuestro problema: mucha potencia y poca goma en el piso. Trabajamos calentamiento de slicks, presión y dureza de la suspensión trasera. Bajamos la variación entre pasadas y por fin pudimos comparar datos en serio.
Veníamos de otro taller donde todo se resolvía con más boost. Acá primero midieron, después propusieron. Cambiamos árboles de levas y sistema de combustible para dos etapas y el motor dejó de cortar arriba.
Estos comentarios salen de trabajos reales de armado, puesta a punto y ensayo en pista. Si querés ver el detalle de cada formato antes de decidir, en opciones está el desglose de lo que incluye cada uno, y en contacto coordinamos una visita al taller.